Nubes bajas, -9ºC, todo congelado. Sin nieve.

Ya es hora de que vuelva a escribir, que hasta lo echaba de menos. Después de unas Navidades a caballo (o en avión) entre Granada, Santander y Madrid, llevo en Alemania casi un mes.

Estoy haciendo un curso de alemán super intensivo, doy cuatro horas diarias, todos los días de la semana; voy aprendiendo bastante y poquito a poco voy entendiendo mejor a mis profesoras, porque tengo dos. Sylvia, parecida a Whoopi Goldberg, que se ríe como una loca y cuando se concentra parece entrar en trance. Da la impresión de no prepararse las clases y no tener ganas de trabajar. Un gusto perder cuatro horas al día para eso.

La otra, Ewa, es más estricta, de origen polaco y mucho más trabajadora. Con ella aprendemos gramática a porrillo, Genitiv, N-Deklination, reflexiv Verben, Infinitiv mit “zu”, Konjuctionen… y demás pollen alemanas en vinagren, difíciles todas.

Mis compañeros de clase son muy diferentes entre sí. Tengo a Alberto y a Mia, madrileño y coreana, que los conozco desde Septiembre y son grandes amigos míos, con los que me río a todas horas. Sin ellos no sería capaz de aguantar muchas cosas, porque la mayoría de las veces hay que quitarle hierro a “los asuntos”. Y también está Inés, riojana, pianista, simpática y apañá hasta decir basta, que aprende alemán como yo, para buscarse un futuro en este país.

Después están el resto de “asuntos”:

– Tres turcos (una que se escaquea media hora para hablar por teléfono en mitad de la clase, uno que pasa tres pueblos, y otro que es un poco cabezabola),

– un nepalí con sólo cuatro dedos en una mano,

– una búlgara con uñas imposibles,

– una coreana -que no es Mia- de 28 años con aspecto de quince,

– una japonesa también crecidita que habla con un hilo de voz,

– un vietnamita simpático al que hay que interpretar dos veces cuando habla,

– una malgache niñata de 19 años que no le tiene que envidiar a una choni de barrio cuando habla con Alberto,

– una rusa muy rusa,

– una sarda loca, simpática y escandalosa,

– una polaca de 22 años casada por lo civil hace dos días, y que en primavera que hace bueno se casará por la Iglesia en Polonia,

– un francés de 20pocos también casado,

– un ruso medio dormido de 20pocos también casado,

– un ¿camerunés? MUY MUY machista y que va a su bola,

– un hindú que se ríe de todo,

– un colombiano que lleva 25 años viviendo en España, que reniega de uno de sus nombres y más raro que un perro verde

Y creo que ya. Eso sí, todos tienen un denominador común. Los que hemos empezado el Grundstufe 2 sin haber hecho el 1 somos la peste, y cuestionan hasta las respuestas CORRECTAS de la profesora.

Poco más que contar desde el centro de la ola siberiana. Que pasen buena tarde y nos vemos en el próximo parte. No se congelen por el camino de vuelta a casa.

Tschüss!

Anuncios

3 thoughts on “Nubes bajas, -9ºC, todo congelado. Sin nieve.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s